Sábado 29 de Noviembre 2025 03:46:40 PM

Hablan de lesiones en la médula espinal y del estrés durante la pandemia de COVID 19, en Expo Neuro 2025

*La Expo Neuro es un evento anual que busca llevar los conocimientos actuales de la psicología a públicos más amplios. Lo realizan la UdeC a través de su Facultad de Psicología y la UNIVA.

La médula espinal es como el cable principal por donde el cerebro manda instrucciones hacia el resto del cuerpo. Cuando este se lesiona, la información se interrumpe parcial o totalmente. La pregunta es, ¿qué pasa después de una lesión en la médula espinal?, ¿se puede arreglar ese cortocircuito que tiene el cerebro en la médula espinal?

Sobre este tema, el investigador del Instituto de Neurobiología de la UNAM, campus Juriquilla, Rafael Olivares impartió la conferencia: “Diversidad anatómica y funcional del sistema piramidal de los roedores”, durante la Expo Neuro 2025 organizadas en días recientes por la Facultad de Psicología de la Universidad de Colima y la UNIVA.

Cableado entre el cerebro y los músculos del cuerpo

El sistema piramidal, explicó Rafael Olivares, forma parte del sistema nervioso y controla movimientos como escribir, abotonar o mover los dedos, entre otros. Sus señales bajan por la médula espinal, como si fuera una especie de cables que llevan señales al resto del cuerpo; sin embargo, cuando existe una lesión en esta parte del cuerpo la señal se corta y se pierde total o parcialmente ese movimiento.

Este sistema piramidal o vía corticoespinal es la principal ruta que usa el cerebro para enviar órdenes a los músculos para que las personas puedan moverse de manera voluntaria, especialmente cuando se trata de movimientos finos como escribir, tomar un objeto o mover los dedos con precisión.

Estas señales se generan en la parte del cerebro encargada del movimiento y bajan a través del tallo cerebral hasta llegar al bulbo raquídeo, donde la mayoría de las fibras (alrededor del 85–90 %) se cruzan al lado contrario del cuerpo. Por eso, si se daña el lado derecho del cerebro, afecta el movimiento del lado izquierdo del cuerpo, y viceversa. Desde ahí, continúan por la médula espinal hasta conectar con las neuronas que finalmente activan a los músculos.

Este sistema es fundamental para el control del cuerpo. Cuando hay una lesión en estas vías, puede aparecer parálisis espástica (aumento del tono muscular y dificultad para mover los músculos) en las partes del cuerpo ubicadas por debajo del sitio donde ocurrió el daño.

Es por ello que desde el Instituto de Neurobiología buscan entender cómo el cerebro, en específico el sistema piramidal, intenta reorganizarse después de una lesión que genere problemas de movimientos, con el objetivo de diseñar mejores terapias de rehabilitación. “Este tipo de lesiones -dijo- alteran la organización normal entre la corteza cerebral y la médula, afectando la capacidad de mover el cuerpo. En el laboratorio buscamos estudiar cómo se reorganizan las neuronas del tracto piramidal antes, durante y después de la rehabilitación”.

Para ello han usado estrategias como: “virales para marcar neuronas, microscopios miniatura para ver la actividad neuronal en tiempo real y la Optogenética para estimular las vías nerviosas y evaluar si esa activación ayuda a mejorar la recuperación”.

Estrés durante la pandemia de COVID19

Más tarde, el investigador de la Universidad Veracruzana, Rubén Flores González, impartió la conferencia “Modelación Estructural del estrés durante la pandemia por COVID19 en México”. En ella, expuso una serie de análisis que abordan desde diferentes ángulos qué pasó con el estrés de los mexicanos, por género, por edad, y la relación de los medios de comunicación tradicionales y redes sociales con la información que se emitía.

Si bien, comentó, mucha gente se adaptó rápido, “las personas con rasgos de personalidad neurótica, las mujeres y los jóvenes que no tenían certidumbre sobre su situación económica y laboral, fueron quienes presentaron mayores niveles de estrés. Algo que llamo la atención es que, aunque los adultos mayores tenían más riesgos de complicaciones, fueron quienes menos estrés reportaron”.

Otro aspecto que resaltó durante su conferencia es que, en comparación internacional, México se ubicó en niveles de estrés intermedio durante la pandemia, siendo la economía nacional la principal causa y no el contagio. Quizás, dijo, “pasar tiempo en casa con la familia ayudó, al igual que las redes sociales y el uso de video juegos”. Sin embargo, también se percataron de que las mujeres, en especial las madres de familia, tenían menos privacidad que el resto de la familia.

En cuanto a la información emitida por medios tradicionales y redes sociales, estas investigaciones reportaron que los primeros difundieron en su mayoría información verdadera y fomentaron medidas de prevención, no así las redes sociales, donde se reportó mayor cantidad de desinformación. Los mexicanos, compartió, tuvieron más confianza en organismos internacionales como la OMS y confianza moderada en instituciones oficiales.

De acuerdo con Rubén Flores, los estudios apuntan a que el estrés surgió principalmente de factores socioeconómicos y que la edad y la personalidad influyó en cómo cada persona vivió la pandemia.

Las conferencias las pueden encontrar en la página de Facebook de la Facultad de Psicología de la UdeC o bien en los siguientes enlaces:

Rafael Olivares https://www.facebook.com/61577574262240/videos/25144512775160039

Rubén Flores https://www.facebook.com/61577574262240/videos/829286296548071/

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