Egresado de Gastronomía de la UdeC gana beca para estancia laboral en Mónaco

*En esta generación de egresados de la convocatoria 2025, José se distinguió de entre más de setecientos solicitantes de toda la República Mexicana.
José Silva Gutiérrez, egresado de la Licenciatura en Gastronomía de la Universidad de Colima, compartió en entrevista el proceso que lo llevó a obtener la Beca Fundación Turquois, la cual le permitirá realizar una estancia laboral en el Principado de Mónaco, en las áreas de servicio, cocina o pastelería.
Silva fue uno de los diez jóvenes mexicanos seleccionados que partirán el próximo 15 de septiembre al Principado de Mónaco, donde conocerán la cultura y metodología de trabajo a través de prácticas profesionales en restaurantes y hoteles de prestigio. En está generación de egresados de la convocatoria 2025, José se distinguió de entre más de 700 solicitantes de toda la Republica Mexicana.
El joven, originario de los Altos de Jalisco, relató cómo a través de las y los maestros de su Facultad, así como de egresados de la Beca como Yahir Alejandro Santana Espinosa, se entusiasmó para participar en este proceso, lo que lo llevó a dar el primer paso: reunir la documentación que solicita la Fundación como primer filtro.
Una vez pasado ese primer filtro, comentó, “te realizan una entrevista y quienes resulten seleccionados son llamados a un curso intensivo de francés y cocina en la Ciudad de México, una estancia que dura alrededor de cinco meses, donde constantemente somos evaluados en el idioma francés, ya que es un requisito indispensable, además de exámenes teóricos y prácticos, sobre todo en escenarios reales para evaluar nuestro desempeño en cada una de nuestras áreas”.
Para un joven como José, originario de un pueblo de Jalisco, su experiencia en la Ciudad de México fue algo contrastante: “El ritmo de vida allá es impresionantemente distinto; afortunadamente tuve personas que me apoyaron y eso me facilitó mucho el proceso. Además de que uno de los valores que fomenta la Fundación es la unión y la hermandad, por lo que rápido sentí el apoyo de muchos”.
Como parte del examen final, explicó, “las y los participantes debemos realizar una última evaluación, que representa uno de los porcentajes con mayor peso en la selección final. En mi caso, consistió en preparar una entrada y un plato fuerte con características específicas que debíamos cumplir. Para ello nos otorgaron una hora y media, tiempo en el que teníamos que elaborar y presentar los platillos ante un jurado calificador, encargado de evaluar la calidad y presentación de cada propuesta”.
Por último, una vez superados todos los filtros, se realiza una simulación en la que participan quienes resultaron acreedores a la beca. En este ejercicio, a cada persona se le asigna un rol distinto dentro de la cocina o en sala, y debe hacer una presentación en francés relacionada con la dinámica, además de una presentación autobiográfica para darse a conocer. En ese momento se evalúan principalmente la presencia, la actitud y el dominio del idioma francés.
Para José, como para todos los participantes, el curso intensivo requiere de mucha disciplina y constancia: “Es como si tuvieran un concepto de academia prácticamente para forjarte y después mandarte a estos ambientes, porque sí es mucha presión, debes estar preparado y mentalizado pues es mucho el nivel de exigencia, pero al final de cuentas esa exigencia es la que te forja bastante”.
“Me emociona mucho ya irme a Mónaco; me siento preparado para ello, aunque mi mayor incertidumbre es el contraste cultural, además de los contextos profesionales muy diferentes, como los ritmos acelerados en la cocina. Afortunadamente, la Fundación tiene una persona allá que funge como tutora y que nos puede auxiliar para cualquier situación, aunado a ello, en todo momento del proceso he recibido mucho apoyo de mis profesores de la Facultad, quienes han estado muy al pendiente de mi”.
Por último, comentó que una vez de regreso de su estancia en Mónaco, su intención es seguirse preparando con una maestría y doctorado: “Me gustaría continuar el camino gastronómico hasta el punto de tener algo mío, un establecimiento propio, pero la verdad es que también me interesa mucho la docencia y muy probablemente seguir preparándome”.