Distinguen a la Dra. Elena Roces como Investigadora Nacional Emérita

Distinguen a la Dra. Elena Roces como Investigadora Nacional Emérita

*Es la primera mujer en la historia científica de la Universidad de Colima a la que el Conacyt le otorga esta distinción.

La Dra. Elena Roces Dorronsoro, profesora-investigadora de Tiempo Completo del Centro Universitario de Investigaciones Biomédicas de la Universidad de Colima, se hizo acreedora de la distinción como Investigadora Nacional Emérita por parte Sistema Nacional de Investigadores (S.N.I.), del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Esta distinción se le otorgó por su gran trayectoria y logros académicos, por su labor docente y profesional de más de treinta años, por contar con el nivel 3 del S.N.I. (el más alto), por sus aportaciones a la ciencia y la formación de nuevos investigadores e investigadoras.

Elena Roces tiene perfil deseable en el PRODEP, participa en el Cuerpo Académico 02: “Biología experimental”, que está Consolidado; ha publicado 75 artículos en revistas indizadas, 3 libros, 5 capítulos de libros y 6 memorias en extenso. Es premio Colima al Mérito en Ciencias y ha asesorado a 37 tesistas de licenciatura, maestría y doctorado.

En entrevista, dijo sentirse muy contenta por la distinción y agradeció sobre todo a las personas con las que ha estado trabajando, colegas y estudiantes, “porque éste no es trabajo de una sola persona”.

A sus 88 años de vida dice que es difícil seguir trabajando, pero que una distinción como la de ser Investigadora Nacional Emérita es de gran ayuda y estímulo para continuar su labor con mucho entusiasmo.

Ella es la primera mujer en la historia de la Universidad de Colima en alcanzar esta distinción, que ha sido otorgada históricamente a tres investigadores: el Dr. Ramón Álvarez-Buylla de Aldana (fallecido), el Dr. José Antonio Sánchez Chapula (jubilado) y ahora a ella, que aún sigue activa.

Al ser éste el mes que conmemora la lucha de las mujeres por la igualdad, pidió a las jóvenes en formación “que les encanta la ciencia, que sigan trabajando y que lo hagan con mucho gusto, al lado de otros colegas y de estudiantes, en temas importantes para la sociedad; “ahora hay muchas mujeres trabajando en ciencia. Cuando empecé había pocas, pero ahora creo que es la era de las mujeres. Me maravilla la cultura que van teniendo, la educación. Hay una gran diferencia”.

Dijo que dedicaba el premio a don Ramón Álvarez Buylla de Aldana, su marido y con quien desarrolló buena parte de su trabajo científico; “fue fundamental para mí, así como sus enseñanzas. Lo tuve como maestro y colaborador. Muchos años trabajando con Ramón y la verdad es que eso no se va a quitar nunca. Mi marido me llevó por un camino fabuloso: el de la ciencia. Se lo debo a él y se lo dedico a él”.

Comentó también que estas distinciones deberían entregarse a más científicos y científicas de edades avanzadas para que continúen desarrollando sus proyectos científicos; “creo que hay muchas mujeres que están en el mismo nivel que yo, o en uno mejor que el mío y no han obtenido este reconocimiento, pero es importante que el Conacyt siga apoyando esto, porque si hay ayudas de este tipo podríamos continuar haciendo investigación por más tiempo, hasta los cien años”.

Esta distinción, dijo por último, “es también un reconocimiento a las universidades de provincia, que con gran escasez trabajan y logran muchas cosas, aunque los recursos siempre son menores a los que reciben las universidades de la Ciudad de México. En este sentido, las universidades de provincia tenemos que hacer más presión para que se apoye a los muchos científicos que merecen esta clase de estímulos”.