Abren Sembrando Vida y Procuraduría Agraria camino para dar certeza jurídica sobre la tierra a mujeres
* Solo 28% de la propiedad agraria está en manos de mujeres; el convenio busca facilitar su acceso a derechos sobre la tierra
* La estrategia impacta 8 mil 786 núcleos agrarios donde opera Sembrando Vida y fortalece la inclusión productiva de las mujeres
La subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural de la Secretaría de Bienestar, Columba Jazmín López Gutiérrez y el procurador Agrario, Víctor Suárez Carrera, firmaron un Convenio Marco de Colaboración para la atención en derechos agrarios en los territorios donde opera el programa Sembrando Vida, con un enfoque prioritario en el acceso de las mujeres a la tierra y a la certeza jurídica sobre ella.
A través de este convenio, se facilitará la asesoría jurídica, la acreditación de derechos, la resolución de conflictos agrarios y el acompañamiento en procesos de sucesión, lo que permitirá avanzar en la regularización de parcelas y en el reconocimiento de mujeres como titulares de derechos agrarios en ejidos y comunidades.
En este sentido, la subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, señaló que “la libertad de las mujeres pasa necesariamente por el acceso al patrimonio. Si una mujer no tiene tierra, no tiene condiciones plenas para decidir sobre su vida. Por eso es fundamental que las mujeres campesinas tengan derechos sobre la parcela que trabajan y sobre el espacio donde viven”.
El convenio también responde a una realidad concreta en territorio: miles de mujeres participan en el programa Sembrando Vida trabajando parcelas bajo acuerdos informales o en condiciones de usufructo, lo que en muchos casos ha generado incertidumbre sobre la continuidad de su trabajo. Con este acuerdo, se abre una ruta para regularizar estas situaciones mediante procesos de conciliación, acuerdos de asamblea y registro legal.
Por su parte, el procurador agrario, Víctor Suárez Carrera, destacó que la firma del convenio con Sembrando Vida, con la presencia de la subsecretaria, consolida un esfuerzo institucional clave para fortalecer la segunda etapa del programa desde el territorio.
Subrayó que este acuerdo permitirá brindar certeza jurídica a las y los sembradores, con énfasis en el reconocimiento de derechos agrarios para las mujeres, impulsando su participación plena en los núcleos agrarios. Asimismo, planteó la posibilidad de que los Centros de Atención Agraria funcionen como espacios de distribución de productos, promoviendo circuitos de consumo de campesino a campesino. Con ello, se fortalece la economía local, se agrega valor a la producción y se refuerza la defensa de la propiedad social de la tierra.
Este esfuerzo también reconoce el valor de la propiedad social, que abarca más del 50% del territorio nacional y constituye la base de la organización comunitaria en el campo mexicano. Ejidos y comunidades no solo son formas de tenencia de la tierra, sino espacios donde se construyen identidad, producción y vida colectiva.
